En Galicia sabemos que las cosas bien hechas resisten el paso del tiempo. Lo vemos en los muros de piedra que abrazan las fincas, en las casas de aldea que siguen en pie después de décadas de lluvia y viento… y también en los bloques de hormigón, esos compañeros discretos que llevan más de medio siglo formando parte de nuestro paisaje y de nuestra manera de construir.
De dónde viene y por qué se extendió tanto
El bloque de hormigón empezó a popularizarse en España a partir de los años 50 y 60, en paralelo a la expansión urbana y a la necesidad de construir con ritmo, precisión dimensional y costes controlados. La pieza estándar (hueca o maciza y de formato modular) permitió levantar cerramientos y muros con una geometría regular que facilitaba replanteos, alineaciones y encuentros con forjados y carpinterías. La fabricación industrial dio homogeneidad a las piezas, redujo errores en obra y permitió programar trabajos más predecibles.
En obra residencial y terciaria, el bloque ganó terreno en cuatro frentes:
- Muros portantes en viviendas unifamiliares y adosados.
- Cerramientos de naves industriales, agrícolas y equipamientos.
- Sótanos y muros de contención, gracias a su “capacidad de caja” y facilidad para armar y rellenar cuando se requiere.
- Cierres de parcelas y medianeras, por rapidez de ejecución y acabado fiable.
A eso se sumó la rehabilitación: sustitución de tabiques dañados, recrecidos, refuerzos locales, zócalos más resistentes y bases de fachada en zonas de lluvia o salpicadura. En la práctica, el bloque se volvió un “comodín” de obra: piezas normalizadas, paletizadas y listas para montar con cuadrillas que lo conocen bien.
Tipologías clásicas: liso y split
- Bloque liso: acabado recto, superficie lista para enfoscar, pintar o aplacar. El bloque de hormigón liso se ha convertido en la referencia habitual para cerramientos y tabiquería exterior que van a recibir un revestimiento posterior.
- Bloque split: se parte la pieza para obtener un frente texturizado, tipo “pétreo”. El bloque de hormigón split se usa visto en vallas, zócalos y fachadas donde se quiere una presencia más rugosa sin aplacar con piedra.
Si tu obra exige regularidad dimensional, encuentros limpios y un “sistema” que no te dé sorpresas, el clásico liso o split sigue siendo la base sobre la que muchos técnicos proyectan y presupuestan en España.
Normativa y lo que miran los técnicos
En España, las unidades de hormigón para fábrica de albañilería se especifican con las familias UNE-EN 771-3 y cálculo conforme al Eurocódigo 6/DB-SE-F. En proyectos de cerramiento exterior se cruza, además, con el CTE (DB-HE, DB-HR, DB-HS, DB-SI según proceda). ¿Qué se pide en obra?
- Resistencia declarada (clase) y densidad aparente.
- Geometría y tolerancias.
- Absorción, reacción al fuego y, si procede, exigencias acústicas.
- Soluciones de encuentro: dinteles, jambas, cargaderos, coronaciones.
El bloque clásico cubre bien estas casillas. Ahora bien, la construcción ha evolucionado y, con ella, los propios bloques.
¿Qué ha cambiado en los bloques de hormigón?
Hoy conviven los usos de siempre con piezas y configuraciones nuevas que resuelven exigencias energéticas, acústicas, de mantenimiento y de plazo de obra.
A continuación, 10 líneas de innovación que ya se están aplicando en proyectos actuales:
Bloques con aislamiento integrado (EPS o lana mineral)
Piezas que incorporan un aislante en la propia unidad o entre hojas. Se emplean para alcanzar transmitancias exigidas por el CTE sin montar sistemas complejos. Útiles en vivienda unifamiliar y adosada donde se quiere muro “todo en uno”, principalmente en climas húmedos y frescos del norte y noroeste, o en promociones donde el cierre debe quedar resuelto en pocas fases.
- En obra: se colocan como un bloque convencional; el replanteo es idéntico y se cuidan las juntas para evitar puentes térmicos.
Bloques acústicos de geometría específica
Piezas más densas y con celdas diseñadas para romper la onda sonora, produciendo mejoras notables en aislamiento a ruido aéreo con espesores contenidos. Se ven en cines, salas de ensayo, colegios, talleres o divisorias entre locales.
- En obra: funcionan bien en doble hoja con cámara; se combinan con amortiguadores elásticos en apoyos y se sellan encuentros.
Bloques hidrofugados en masa
La mezcla incorpora aditivos que repelen el agua con lo que sufren menos manchas, menos mantenimiento y menos intervenciones de sellado. Son útiles en fachadas vistas, zócalos y vallas expuestas a lluvia dominante (Galicia, cornisa cantábrica).
- En obra: el mortero debe ser compatible; se respetan recurridos de junta y se rematan coronaciones para evacuar el agua.
Bloques con mejor respuesta al fuego
Composiciones y densidades que aumentan el tiempo de exposición antes de pérdida de prestaciones. Se instalan en garajes, locales técnicos, cuartos de instalaciones y medianeras.
- En obra: se certifica EI requerida con espesores conocidos y encuentros controlados; solución robusta y trazable en documentación.
Bloques que aprovechan la inercia térmica
No es nuevo que el hormigón “amortigua” cambios de temperatura, pero ahora se proyecta de forma consciente: hoja interior pesada y aislamiento al exterior (SATE, por ejemplo) o bloque con cámara y aislamiento interior.
- En obra: el confort mejora sin complejidad añadida; el cierre trabaja a favor de la estabilidad térmica diaria.
Bloques para muros verdes y ajardinados
Unidades con alveolos para sustrato que permiten levantar muros de contención vegetados. Se ven en urbanizaciones, taludes y jardines donde se desea contención + integración paisajística.
- En obra: se coloca drenaje posterior, geotextil y riego por goteo; mantenimiento sencillo si se eligen especies resistentes.
Bloques fotocatalíticos
Incorporan dióxido de titanio para favorecer reacciones que degradan contaminantes (NOx) en superficies expuestas al sol. Encajan en zonas urbanas con tráfico, patios interiores con buena iluminación.
- En obra: colocación convencional; limpieza con agua para mantener la actividad superficial.
Bloques con árido reciclado y cementos con adiciones
Cada vez hay más oferta con contenido reciclado (RCD seleccionados) y ligantes con adiciones (escorias, cenizas volantes), reduciendo impacto ambiental sin cambiar la forma de trabajar.
- En obra: misma colocación; se revisa la documentación de suministro (declaración de prestaciones) y la consistencia de lotes.
Bloques de gran formato y montaje “semi-seco”
Piezas mayores, con guías tipo lengüeta-ranura o anclajes que aceleran el tendido, especialmente en muros de contención, separaciones de almacén o soluciones temporales de obra.
- En obra: grúa ligera o minicargadora; se ejecutan cerramientos o compartimentos en horas, con posibilidad de desmontaje.
Bloques drenantes y soluciones para infraestructuras urbanas
Unidades que favorecen el paso del agua o se combinan con rellenos drenantes para encajar en canales, cunetas, rampas portuarias, barreras y defensas de ribera.
- En obra: se calcula el conjunto (pieza + relleno + geosintéticos); la puesta en obra es rápida y la reposición, sencilla si hay daños.
Convivencia entre lo clásico y lo nuevo
Aunque la lista anterior apunta a soluciones más recientes, el día a día sigue girando en torno al bloque liso y al split para:
- Cerramientos de naves con exigencia de impacto y baja absorción de agua.
- Vivienda unifamiliar con muros portantes o cerramientos de hoja exterior.
- Sótanos y semisótanos, combinando bloque, armado y relleno cuando el empuje de tierras lo exige.
- Cierres de parcela y medianeras donde se pide un acabado limpio, coronación segura y posibilidad de integrar reja o celosía.
- Zócalos y arranques de fachada que necesitan aguantar roces, salpicaduras y limpieza frecuente.
¿Dónde acudir si lo que busco es bloque de hormigón bien hecho?
Como vemos, hoy en día en la construcción moderna, el bloque ha dejado de ser un actor secundario. Arquitectos, ingenieros e incluso diseñadores de interiores lo están utilizando de formas que hace años habrían parecido impensables. No se trata solo de levantar muros: hablamos de soluciones y usos creativos que están cambiando la forma en que entendemos los espacios, tanto en las ciudades como en el rural.
Si tu proyecto está en Galicia o en el noroeste y buscas quien domine el bloque de hormigón, en A Coruña tienes a Francisco Ferrol, especialistas en bloque split y liso, con más de 60 años fabricando y suministrando bloques de hormigón a almacenes de la comarca desde su planta de 5.600 m² situada en As Antes, Santa Comba (A Coruña).
Conocen los ritmos de obra, los detalles que evitan patologías y las combinaciones que mejor encajan con el clima y las exigencias locales. Y si el proyecto pide un plus te orientan para cuadrar las prestaciones con una puesta en obra realista.




